sábado, 17 de noviembre de 2007

¿Quienes Controlan a Cali?

A menos de una semana para que se efectuaran las votaciones por alcaldes y gobernadores asistí en Parquesoft a un debate sobre la ciudad, dirigido por el entonces candidato Jorge Ivan Ospina. En el debate me sorprendieron varias de sus propuestas, pero sobre todo me sorprendió su plan de gobierno orientado a màs de 10 años y totalmente consciente de que los problemas de la ciudad no se solucionarían durante su paso por la alcaldía; pero lo que màs me sorprendió fue el hecho de que aunque anteriormente hubiera investigado su perfil y sus propuestas desconocía el enfoque del plan de gobierno que proponía. Esto me hizo reflexionar sobre que tan informados estábamos de los modelos de ciudad que cada uno de los candidatos se pensaba.

La emergencia en Colombia de una tendencia a no comprometerse políticamente con ningún partido en particular como una forma de protesta al status quo y el surgimiento de los candidatos independientes nos ha dado la idea de que en las ciudades prolifera el “voto de opinión”, pero no podemos confundir el hecho que la mayoría de los candidatos se hayan lanzado a partir de la recolección de firmas como una prueba que los urbanitas estamos votando responsablemente a partir de un análisis racional y profundo de cada uno de los candidatos.

El debate en Parquesoft con Jorge Ivan Ospina no solo me ayudo a comprender que tan desinformada estaba sobre los candidatos a partir de la información que brindaban los medios sino que además ahondo mi duda sobre como se están manejando las campañas electorales en Colombia y quiénes son los que en verdad están decidiendo el futuro de este país.

Últimamente se ha considerado que la proliferación de candidatos independientes es una garantía de la destrucción de las maquinarias políticas, pero al contrario nos estamos encontrando es con un empoderamiento de “empresas electorales” que están dirigiendo con gran efectividad la decisión de los votantes urbanitas.

Durante el debate con Jorge Ivan Ospina se le reclamo la participación en su campaña del controvertido senador Juan Carlos Martines, señalado por fuertes vínculos paramilitares y su alianza con Juan Carlos Abadia, hoy gobernador del Valle, e hijo de Carlos Abadia, cuestionado por graves casos de corrupción, ante lo cual respondió que aunque tuviera serias diferencias con estos dos personajes, era una coalición que debía realizar.

Todo esto me hace cuestionar la pertinencia de la proliferación de “candidatos independientes” y la veracidad sobre sí signifcaa que nos encontramos ante el fin de las maquinarias políticas y el triunfo del voto de opinión. No se puede seguir pensando que el hecho que un candidato no pertenezca a un partido significa que este libre de las ataduras políticas; por el contrario, esto solo está produciendo que los candidatos tengan que aliarse incluso con personas que no representan su tendencia política para lograr que financien su campaña; además esto minimiza la capacidad de que los ciudadanos reclamemos sobre la actuación de nuestros gobernantes a un grupo o tendencia política ya que según ésta tendencia toda la responsabilidad recae sobre un solo personaje y así queden eximidos de cualquier error las personas involucradas que en verdad controlan la actuación de nuestros altos funcionarios.

Este fenomeno me ha dejado la desazón sobre el futuro de la ciudad, no por que haya sido escogido Jorge Ivan Ospina, el cual debo aceptar no era mi candidato para la alcaldía, sino por el poder de las mafias sobre las elecciones en el país y màs particularmente en Cali, pero sobretodo me preocupa la forma como los caleños estamos respondiendo ante este fenómeno, me preocupa que los caleños no estemos siendo responsables con la ciudad y no estemos analizando profundamente cuales son las fuerzas que siguen controlando a Cali.

jueves, 25 de octubre de 2007

¿Las Mujeres en Verdad Conquistamos La Ciencia?



Actualmente se considera que la mujer tiene las mismas oportunidades de ascender laboralmente que los hombres, sin embargo cuando se analiza detenidamente la situación de la mujer en la ciencia y tecnología se devela una discriminación sistemática de los puestos de poder. A pesar de que actualmente es común ver mujeres en cargos importantes, numerosos académicos con gran prestigio internacional han hallado como estas representan una minoría mientras que las mujeres siguen estando relegadas a ciertas esferas de la producción académica.


En Colombia a comienzos del siglo XX la mujer empieza a tener acceso a la educación superior, sin embargo, hasta hace poco los niveles de acceso de hombres y mujeres comienzan a ser equivalentes; esto no significa que la mujer tenga igual participación en el sistema de ciencia y tecnología, ya que como se ha visto a partir de varias investigaciones el acceso y la participación de la mujer en proyectos de investigación y desarrollo (I+D) se encuentra influido por valores de genero que han desembocando en la segregación femenina del sistema de ciencia y tecnología; esto se debe a la construcción de los valores de genero según los cuales la mujer es representada como una individuo “no competitivo”, por el contrario “altruista”, quien además no tiene tiempo para la investigación debido a sus obligaciones reproductivas y familiares, haciendo una clara diferenciación entre el trabajo productivo de los hombres y el trabajo reproductivo de las mujeres.

La participación de las mujeres en las actividades de Investigación y Desarrollo en Colombia también se encuentra con mecanismos de exclusión institucionales sobre todo implícitos como la discriminación de las mujeres de las redes formales e informales de comunicación, lo cual se puede notar en algunas afirmaciones de investigadoras colombianas de la OEI como: “es que a los hombres solo les gusta trabajar con hombres, nosotras somos en cambio más abiertas.”[1]

Luz Gabriela Arango[2] nos muestra como desde la inmersión de la mujer a la actividad científica y laboral ha existido una segmentación horizontal que diferencia las áreas de trabajo femeninas, lo cual explicaría el porque su participación esta actualmente relegada a ciertas áreas del conocimiento como las ciencias medicas y de la salud y por el contrario este significativamente excluida de otras como las ciencias exactas y las ingenierías; también se observa una discriminación jerárquica basada en una segmentación vertical que como ella misma dice: “concentra a las mujeres en los puestos inferiores e impone barreras para su acceso a los altos niveles de las jerarquías laborales.” , lo que confluye en que el nivel de participación de las mujeres sea bajo y este supeditado a los niveles inferiores de las investigaciones.

Por otro lado, Doris L. Ayala[3] también documento este fenómeno en su investigación de los proyectos de la OEI, donde se observa que los grupos de investigación tienen bastante auxiliares de investigación mujeres pero pocas investigadoras, ya que sólo el 29% de los directores de grupo en el transcurso de 1996 al 2000 son mujeres, de igual manera el acceso de la mujer a las maestrías y los doctorados así como el numero de profesoras de planta la universidad es significativamente menor en comparación al de hombres.

No podemos seguir considerando a la ciencia como una actividad desligada de valores culturales, hay que conscientizarnos del carácter de la ciencia como construcción social y sensibilizarnos de la importancia de un enfoque de genero en el análisis de la ciencia, tecnología y sociedad así como debemos apoyar iniciativas políticas y académicas que ayuden a neutralizar la discriminación de genero y eviten que se pierda el talento femenino en el ámbito científico-tecnológico colombiano.



[1] Cuartas Jaramillo, Maritza; Investigadora de Ciencia, Tecnología y Sociedad de la OEI para Colombia

[2] Arango, Luz Gabriela. Mujeres, trabajo y Tecnología en Tiempos Globalizados. Bogota. CES. 2004

[3] Olaya, Doris. Ciencia y Tecnología en Perspectiva de Genero en Colombia. Encontrado en: Sala de Lecturas CTS+I de la OEI htpp://www.campus-oei.org/salactsi.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Cali, maniobrando entre la identidad y la alteridad

Hace ya algún tiempo Cali esta viviendo una transformación significativa; la Cali que conocían se ha desvanecido ante la mirada nostálgica de sus ciudadanos y eso ha sido interpretado como un hecho particularmente negativo, pero ¿hasta que punto podemos considerar la transformación de Cali como un fenómeno intrínsicamente perjudicial e incluso para algunos apocalíptico?


Para todos es claro que Cali tiene muy poco de la Cali de antes, donde todo el mundo hacia fila para esperar el bus, pero ¿por que continuamos pretendiendo re-construir nuestra ciudad a partir del recuerdo de una ciudad que ya fue y más bien no intentamos entender la ciudad que ahora es?, los conflictos que la atraviesan y los rostros que la componen, y de esa manera trazamos un nuevo rumbo, con un nuevo imaginario de ciudad.


Cali siempre fue un punto de transito y de encuentro en el sur-occidente del país; se puede seguir su importancia social como lugar de encuentro entre varias culturas incluso desde antes de la colonia y es precisamente su carácter de ciudad multiétnica lo que ha hecho de Cali un laboratorio social de convivencia; pero aún así es solo hasta hace poco que estamos entendiendo la necesidad de construir una ciudad heterogénea.


En Colombia desde que empezamos a vislumbrar la importancia de discutir nuevas formas de convivencia basadas en la conciencia ciudadana, en gran parte gracias al trabajo pedagógico desde la academia y desde la alcaldía de Antanas Mockus, es que se están desarrollando políticas publicas que permitan al ciudadano maniobrar armónicamente entre la ley, la moral y la cultura, y le permitan entenderse como parte de una comunidad heterogénea; y es precisamente ese carácter de ciudad heterogénea lo primero que se debe considerar al momento de desarrollar algún plan de gobierno.


Como propone Antanas Mockus debemos intentar integrar el sistema de regulación estatal (las leyes), moral (la conciencia) y cultural (reconocimiento o censura social) pero debemos mantener en mente el hecho de que como ciudadanos tenemos derecho a tener diferentes valores morales y representación culturales y por lo tanto la convivencia urbana debe recaer en el compromiso de entendernos como parte de la comunidad y afianzar los vínculos que nos unen por medio del buen uso del espacio publico, como espacio de encuentro con el otro diferente a mi, y el respeto por las reglas convenidas, independientemente del constructo cultural sobre el que crecí.


Cali como la mayoría de los lugares del país es una amalgama cultural y es sobre esto que debemos construir nuestra ciudad. Debemos recuperar la confianza hacia el otro y esto solo se puede lograr por medio de un plan de gobierno que reconozca nuestras diferencias para de esta forma terminar encontrándonos como ciudadanos. Es necesario un plan pedagógico que nos haga reconsiderar la actitud de “vivo bobo” que venimos manejando, que nos haga pensar en sociedad y rompa con los mandamientos de a papaya puesta, papaya comida que tanto daño le han hecho a Colombia.


La construcción de grandes espacios de encuentro de nuestras diferencias como los espacios públicos es elemental para lograr una ciudad con conciencia ciudadana y es por eso que apoyo la propuesta de KiKo Lloreda para la alcaldía; considero que de todos los candidatos para la alcaldía de Cali es el que tiene el plan de gobierno que más se ajusta con las necesidades de la ciudad en este momento. El candidato LLoreda viene de una escuela que entiende que el caos por el que esta pasando ahora Cali es el caos natural de una ciudad en transformación, una ciudad que esta surgiendo en base a un nuevo tipo de sociabilidad orgánica dejando atrás una sociabilidad mecánica homogenizadora; sin embargo seguimos viendo con nostalgia esta vieja ciudad, pero Cali ya no es la Cali de antes, es hora de construir una nueva ciudad, una ciudad donde todos tenemos cabida desde nuestra propia perspectiva.

jueves, 9 de agosto de 2007

El Talk Show del Acuerdo Humanitario

El show que presenciamos el pasado jueves no es nada extraño mas si lamentable para los que estamos cansados del despliegue demagogo de nuestros funcionarios, liderados por Álvaro Uribe; es con estas escenas telenoverescas, como las llamo Antonio Caballero, que me encuentro a mi misma cada vez más decepcionada de la mayoría de mis “compatriotas” y de casi todos de mis gobernantes, quienes convierten lo que pudo haber sido un excelente escenario performatico, de catarsis colectiva y propuestas comunes, que lograran amortiguar el dolor de tantos colombianos (4200 personas se encuentran secuestradas hoy en día en Colombia), en un talk show al mejor estilo de Laura Bozzo.


Que el Gobierno se preste para este tipo de vergonzosas escenas no es nada extraño, mucho menos extraño es que Álvaro Uribe termine gritándole a la gente y transformando argumentos en cifras donde una vaquita, más un cerdito dada a un campesinito nos dan un feliz país libre de guerra y narcotráfico; lo que si resulto sorprendente es que por primera vez, desde la muerte de Jaime Garzón, un personaje carismático, ya no desde el humor sino desde el dolor, lograra que el país escuchara el drama de su gente y entendiera lo que dijo en cautiverio su hijo: “la salida negociada a los conflictos es de seres civilizados, y las reacciones violentas: de cavernícolas y de bárbaros”.


No se puede olvidar de ninguna forma que son las Farc los primeros responsables por la vida de las personas que tienen en cautiverio pero tampoco se puede ignorar la falta de voluntad del gobierno y el país; porque estamos en un país donde la gente después de años de heredar y cargar la violencia en el cuerpo llego a ignorarla sistemáticamente; de alguna forma dejamos de preocuparnos por el destino y el dolor de nuestros colombianos, queremos recuperar nuestro territorio a “sangre y fuego” y cualquiera que intente recordarnos que las victimas de esa violencia institucional son nuestra familia y nuestros vecinos solo es otro enemigo para nosotros; un enemigo a derrotar por un país y un gobierno de “mano dura” que cree que las cosas solo funcionan de forma violenta.


La falta de voluntad política del gobierno de Álvaro Uribe para concretar el acuerdo humanitario solo refleja las líneas de pensamiento dominante a las que se enfrenta el país hoy en día, un pensamiento orgulloso, pero de un orgullo nacionalista y sacrificial peligroso para todos, un pensamiento donde no existe el acuerdo sino el enfrentamiento como solución a los conflictos. Algo hay que tener claro y es que no es que no se den las condiciones para el acuerdo humanitario, pues en junio del 2001 Andrés Pastrana por medio del acuerdo al menos logro la libertad de 23 secuestrados. El país y el gobierno no están dispuestos a ceder por aquellos que también pertenecen a la comunidad colombiana y aún peor por aquellos que han “entregado su juventud a la patria” como reclama Pábulo Emilio Moncayo.


No podemos construirnos como comunidad si entendemos el dolor de muchos colombianos, sino empezamos a ver los conflictos y el fenómeno colombiano de una forma más compleja que una batalla de indios y vaqueros. El país no debe ceder su apoyo a las victimas de este conflicto, no debe olvidar que las personas que se encuentran secuestradas siguen siendo personas con sueños, que tienen familiares que esperan su llegada, no podemos seguir ignorando sistemáticamente el dolor de otros y convirtiéndolos en victimas sacrifícales por el bien de unos, necesitamos personas como el profesor Moncayo, que nos sacudan y nos recuerden, por medio de sus valientes acciones, el valor de la vida de todos.


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Agora Mumi

La forma como concebimos el mundo hoy en día y nos relacionamos se esta transformando vertiginosamente, la manera como construimos comunidad ha cambiado mucho gracias al impacto de las nuevas tecnologías de la informaciòn.

David de Ugarte propone el concepto de "redes distributivas" para comprender las nuevas formas de asociacion que estan emergiendo, según el autor de "el poder de las redes" los blogs, como enzima sumamente importante en el surgimiento de las redes distributivas, plantean un gran reto para los investigadores sociales, un objetivo indispensable de análisis para cualquiera que quiera entender la sociedad actual.

David de Ugarte retoma la institución de los Mumi de Marvin Harris para explicar el funcionamiento de las redes distributivas que se estan tejiendo en el Internet por medio de los blogs, hace un paralelo entre los Mumi y los que el llama netocratas, que vendrían siendo los que ponen en movimiento las redes distributivas basadas en una logica de la abundancia.

Es por esto el nombre del blog, yo al igual que David de Ugarte estoy de acuerdo en la importancia de la blogosphera en la sociedad actual, y solo espero que este como cualquier blog sirva de espacio de encuentro para los actores de esta transformación. Les recomiendo el libro de David de Ugarte: "el poder de las redes" y tranquilos que su prosa es bastante entretenida, nada aburrida como puede llegar a ser la mia algunas veces.