¿Quienes Controlan a Cali?
A menos de una semana para que se efectuaran las votaciones por alcaldes y gobernadores asistí en Parquesoft a un debate sobre la ciudad, dirigido por el entonces candidato Jorge Ivan Ospina. En el debate me sorprendieron varias de sus propuestas, pero sobre todo me sorprendió su plan de gobierno orientado a màs de 10 años y totalmente consciente de que los problemas de la ciudad no se solucionarían durante su paso por la alcaldía; pero lo que màs me sorprendió fue el hecho de que aunque anteriormente hubiera investigado su perfil y sus propuestas desconocía el enfoque del plan de gobierno que proponía. Esto me hizo reflexionar sobre que tan informados estábamos de los modelos de ciudad que cada uno de los candidatos se pensaba.
La emergencia en Colombia de una tendencia a no comprometerse políticamente con ningún partido en particular como una forma de protesta al status quo y el surgimiento de los candidatos independientes nos ha dado la idea de que en las ciudades prolifera el “voto de opinión”, pero no podemos confundir el hecho que la mayoría de los candidatos se hayan lanzado a partir de la recolección de firmas como una prueba que los urbanitas estamos votando responsablemente a partir de un análisis racional y profundo de cada uno de los candidatos.
El debate en Parquesoft con Jorge Ivan Ospina no solo me ayudo a comprender que tan desinformada estaba sobre los candidatos a partir de la información que brindaban los medios sino que además ahondo mi duda sobre como se están manejando las campañas electorales en Colombia y quiénes son los que en verdad están decidiendo el futuro de este país.
Últimamente se ha considerado que la proliferación de candidatos independientes es una garantía de la destrucción de las maquinarias políticas, pero al contrario nos estamos encontrando es con un empoderamiento de “empresas electorales” que están dirigiendo con gran efectividad la decisión de los votantes urbanitas.
Durante el debate con Jorge Ivan Ospina se le reclamo la participación en su campaña del controvertido senador Juan Carlos Martines, señalado por fuertes vínculos paramilitares y su alianza con Juan Carlos Abadia, hoy gobernador del Valle, e hijo de Carlos Abadia, cuestionado por graves casos de corrupción, ante lo cual respondió que aunque tuviera serias diferencias con estos dos personajes, era una coalición que debía realizar.
Todo esto me hace cuestionar la pertinencia de la proliferación de “candidatos independientes” y la veracidad sobre sí signifcaa que nos encontramos ante el fin de las maquinarias políticas y el triunfo del voto de opinión. No se puede seguir pensando que el hecho que un candidato no pertenezca a un partido significa que este libre de las ataduras políticas; por el contrario, esto solo está produciendo que los candidatos tengan que aliarse incluso con personas que no representan su tendencia política para lograr que financien su campaña; además esto minimiza la capacidad de que los ciudadanos reclamemos sobre la actuación de nuestros gobernantes a un grupo o tendencia política ya que según ésta tendencia toda la responsabilidad recae sobre un solo personaje y así queden eximidos de cualquier error las personas involucradas que en verdad controlan la actuación de nuestros altos funcionarios.
Este fenomeno me ha dejado la desazón sobre el futuro de la ciudad, no por que haya sido escogido Jorge Ivan Ospina, el cual debo aceptar no era mi candidato para la alcaldía, sino por el poder de las mafias sobre las elecciones en el país y màs particularmente en Cali, pero sobretodo me preocupa la forma como los caleños estamos respondiendo ante este fenómeno, me preocupa que los caleños no estemos siendo responsables con la ciudad y no estemos analizando profundamente cuales son las fuerzas que siguen controlando a Cali.





